GENTE CON DISCAPACIDAD: LA FUERZA DE TRABAJO MÁS POTENTE Y MENOS CONTRATADA

´en ninguna ocasión he notado mayor... entrega que cuando he contratado personas con discapacidad...´

SMARTS&BRANDS ® 2017 | POLÍTICA DE PRIVACIDAD | LINEAMIENTOS DE MARCA | ESENCIALES

Publicado por: Alejandro Bravo - Enero,07,2017

NEGOCIOS

Trabaja con Nosotros

Trabaja con Nosotros

Atención al cliente | +593 939 083 668

Goldex

¿búscas algo en especial?

ir

páginas web | redes sociales | branding | paquetes integrales

Con el pasar del tiempo, y con varios frentes de trabajo ya en mis haberes puedo decir con certeza que en ninguna ocasión he notado mayor rango de entrega que cuando he contratado personas con discapacidad, Ahora, esto no quiere decir que son todos milagrosamente buenos en lo que hacen, pero si son más los que lo hacen bien.

Al igual que en toda selección de personal, solía buscar a personal parametrizado para los diferentes proyectos para los que soy contratado, es decir, buscaba personas por su capacitación profesional y su experiencia; pero con el pasar de los años, y un par de muy malas experiencias, noté que a pesar de gozar de buena capacitación y amplia experiencia, mis rangos de error y de deserción eran altos, empecé a preguntarme si mis métodos eran demasiado exigentes, revisé con otros expertos organizacionales mis asignaciones de trabajo por cargo, y llegué a la conclusión de que no era un problema de políticas o tareas, sino más bien de cosmovisión del personal.

A pesar de que existían bonos, horarios de trabajo flexibilizados, pocas dilataciones de horario y planes de salud, tenía que lidiar con el hecho de que mis colaboradores procastinaban en exceso, postergaban procesos y entorpecían mis procedimientos; todo simple y llanamente porque no tenían el buen ánimo de hacer las cosas.

Entonces recordé mi tiempo de gerencia en un grupo corporativo, recordé a una empleada en específico, Gladys, ella sufre de una patología que le impide crecer como a todos nosotros, sino más bien permanecer en una edad infantil psicológicamente; pero no era su discapacidad lo que recordé exactamente, sino una ocasión en la que la persona que estaba a cargo de ella le delegó todas las funciones que se suponían que tenían que hacer las dos en el día, debido a que salía de vacaciones. Normalmente entre las dos no completaban las tareas asignadas, pero curiosamente cuando Gladys quedó a cargo por sí sola, se hacían a cabalidad, no porque tuviese super poderes secretos, sino más bien porque se determinaba aguerridamente a hacerlo por miedo a perder su empleo, porque no es que se den muchas plazas laborales en Ecuador a gente con discapacidad. Por otro lado, noté la meticulosidad que tenía para los detalles que debía recordar, entonces no solo era efectiva, sino también eficaz. Gracias a Gladys me atreví a explorar la posibilidad de que la gente con discapacidades sea mejor laboralmente que la gente en pleno gozo de capacidades.

Entonces contacté con un organismo encargado de gestionar y abastecer personas con discapacidad en la ciudad, escogí a dos personas dentro de un abanico de muy impresionante de capacidades, evalué dentro de lo que requería y contraté. No fue en lo absoluto lo que yo esperaba, fue mejor, no solamente encontré personas con la capacidad de ponerse la camiseta de mi empresa mejor que nadie, sino que además lo hacían bien; todo esto obviamente me llevó a reemplazar varios cargos con gente dentro de estas condiciones, con mejoras productivas significativas y muchos menos dolores de cabeza.

Esto no se debe a un milagro o a alguna compensación divina, es más bien un tema de oportunidades: a diferencia de la muchos de nosotros, la mayoría de la gente con discapacidades agarran sus oportunidades con uñas y dientes, porque saben que no habrá muchas, así que hay que aprovechar las que hay. Esto por otro lado puede generar la idea de que pueden ser explotados… no hay que confundirse, son excelentes, no tontos, y más allá de cualquier cosa y en mi opinión, merecen más oportunidades en base a sus capacidades de la que la mayoría de empresarios vemos.

Hoy en día, mi política de contratación general para frentes de trabajo es de prioridad completa a personas con discapacidad, no porque sea mi búsqueda de santidad, sino porque es lo más sensato que he podido pensar en productividad y eficiencia para mí.

Alejandro Bravo

Editorial de Medios

Editorial de Medios en Smarts&Brands, Consultor especializado en PYMES y proyectos de desarrollo social, Analísta de procesos y procedimientos estratégicos